Lluvia, uvas, Iglesia Baptista de Westboro.
Afuera llueve a cántaros. Tenía una cita con Jorge Salvador en la Condesa dentro de tres horas, pero no creo que pueda ir, está lloviendo tan fuerte que apenas puedo ver la calle desde mi ventana. Tendré que prepararme pasta con atún en casa, por suerte había comprado un poco de despensa anoche. Jorge Salvador el otro día me regaló lo más maravilloso que un hombre puede darle a otro... uvas, uvas gordas y preciosas, que se te deshacen en la boca como azúcar, son carísimas.Estuve divertidísimo viendo parte de un documental y entrevistas a la familia Phelps, unos locos mejor conocidos como "la familia más odiada de América". Son de la Iglesia Baptista de Westboro, quienes han tomado la bandera de "Dios odia a los homosexuales". Su actitud me recuerda a la de un viejito que ví el otro día en el centro, sosteniendo una pancarta que decía "los homosexuales se irán al infierno", así de simple. No son malas personas, sencillamente están muuuuy equivocados, con respecto a la vida en general, tomando frases de la biblia literalmente. Su pastor tiene una idea retorcida y ha heredado esa visión del mundo a sus descendientes (esa iglesia está conformada por setenta miembros, todos parientes de su líder, y lo más divertido, todos los que han estudiado carrera universitaria... ¡¡son abogados!!). Su odio no se aplica solamente a homosexuales, sino también a naciones enteras, odian por igual a los canadienses, irlandeses y mexicanos. Y no he dicho que también la traen contra el Islam (con ellos no hay que meterse, tienen unas creencias religiosas fuertísimas y pueden ofenderse) y la iglesia católica apostólica romana (a la que pertenezco... yo y casi el 99% de los mexicanos). Tienen mucho odio heredado y no saben porqué. Pero hay un acto que hicieron que me parece realmente abominable, por sobre todas las "delicadezas" anteriores. Los miembros de esta iglesia van a funerales de soldados muertos en la guerra de Irak con pancartas de "Gracias a Dios por los soldados muertos", ¿qué clase de locura es esa?, cómo pueden interrumpir un acto tan privado y doloroso como lo es un funeral, el último momento que tiene una familia para despedirse de un ser querido. Este tipo de personas son más parecidos a los fatalistas, diciendo que es la voluntad de Dios muchas de las terribles tragedias que han ocurrido en años recientes, como el huracán Katrina, el 11 de Septiembre y otras más, y sentirse agradecidos por ello. ¿Qué pasará con ellos?, ¿su mensaje será olvidado con el paso del tiempo?, ¿o adquirirá más fuerza?. Ellos dicen que no cometen actos violentos contra nadie, sino que usan la palabra para transmitir su mensaje, pero lo que no toman en cuenta es que las palabras hieren el alma.

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