Supermercado, tirones, untar galletas
Hace unos días que fui al supermercado a comprar la despensa de la semana, sentí un fuerte jalón en la espalda. La tienda no está nada lejos de mi departamento, pero llevaba un montón de botellas de agua y refrescos. Al día siguiente no me podía ni mover sin sentirme muy incómodo, pero pude solucionarlo tomando unas aspirinas extra fuertes. Me acordé por ejemplo de cuando estaba estudiando la universidad y Ferio (Porfirio) se lanzó de un edificio (del segundo piso) solo para caer sobre sus pies, como si fuera gato, ¡eso fue realmente algo muy loco y peligroso!, siempre me he preguntado si no se le habrán lastimado las rodillas de por vida por ese acto.

Ayer Jorge Salvador me invitó a pasear y cuando estábamos dando la vuelta por Polanco, vimos que la delegación Miguel Hidalgo haría un concierto gratuito con Horacio Franco, como era muy cerca fuimos. Era en el Templo del Convento de San Joaquín, un lugar precioso. Horacio se sorprendió de vernos y platicamos un rato en su camerino. Conocí a un cantante de ópera amigo suyo, buenisisisisímo, como para decirle "estás tan bueno que podría untarte en una galleta y comerte", pero preferí mejor llevármela tranquilo. Este chavo es del coro de madrigalistas de Bellas Artes y van a tener una presentación en el Antiguo Palacio del Arzobispado, justo donde yo dí una conferencia en diciembre del año pasado. Me invitó e iré con Claudio dentro de un rato, de hecho, me estoy alistando mientras escribo estas líneas.
Por cierto, Horacio se va a presentar en el Festival Amado Nervo en Nayarit, a su manager se le ocurrió que sería padre que yo fuera a promocionar la carpeta "Horacio Franco by Edwin Daniel" a mi tierra... pero en verdad no creo que sea tan buena idea, sería un gasto inútil, aún cuando soy de allá eso no significa que me vayan a comprar mis coterraneos. Por ejemplo, aún cuando me invitaron a participar en el concurso de pintura del festival no quise aceptar, primera porque me degradaron de categoría (estaría en la juvenil, que está sobrepoblada y con un premio menor, en lugar de poder volver a participar por el premio "Emilia Ortíz", que gané en el 2005, pero que por cambios burocráticos ahora solo pueden contender por él autores con veinte años de trayectoria... ¡¡y yo tengo veintiséis de edad!!, no es justo). La pieza que había pensado para este concurso la mandaré a una colectiva en Nueva York, que harán en el "bar Cornichon" (¿no les encanta el nombre?, significa "pepinillo").

Después del concierto Jorge Salvador y yo nos regresamos al departamento y nos pusimos a ver algunos episodios viejos de "Sex & the City". Me encanta esa serie, todos son taaaan frívolos, sexuales y a la moda. Pronto estrenarán la película y quiero ir a verla. ¿Qué nuevas aventuras tendrán estas chicas de Nueva York?, ¿de qué sirve la vida si no es para ser lo más banal y frívolo posible?.

Ayer Jorge Salvador me invitó a pasear y cuando estábamos dando la vuelta por Polanco, vimos que la delegación Miguel Hidalgo haría un concierto gratuito con Horacio Franco, como era muy cerca fuimos. Era en el Templo del Convento de San Joaquín, un lugar precioso. Horacio se sorprendió de vernos y platicamos un rato en su camerino. Conocí a un cantante de ópera amigo suyo, buenisisisisímo, como para decirle "estás tan bueno que podría untarte en una galleta y comerte", pero preferí mejor llevármela tranquilo. Este chavo es del coro de madrigalistas de Bellas Artes y van a tener una presentación en el Antiguo Palacio del Arzobispado, justo donde yo dí una conferencia en diciembre del año pasado. Me invitó e iré con Claudio dentro de un rato, de hecho, me estoy alistando mientras escribo estas líneas.
Por cierto, Horacio se va a presentar en el Festival Amado Nervo en Nayarit, a su manager se le ocurrió que sería padre que yo fuera a promocionar la carpeta "Horacio Franco by Edwin Daniel" a mi tierra... pero en verdad no creo que sea tan buena idea, sería un gasto inútil, aún cuando soy de allá eso no significa que me vayan a comprar mis coterraneos. Por ejemplo, aún cuando me invitaron a participar en el concurso de pintura del festival no quise aceptar, primera porque me degradaron de categoría (estaría en la juvenil, que está sobrepoblada y con un premio menor, en lugar de poder volver a participar por el premio "Emilia Ortíz", que gané en el 2005, pero que por cambios burocráticos ahora solo pueden contender por él autores con veinte años de trayectoria... ¡¡y yo tengo veintiséis de edad!!, no es justo). La pieza que había pensado para este concurso la mandaré a una colectiva en Nueva York, que harán en el "bar Cornichon" (¿no les encanta el nombre?, significa "pepinillo").

Después del concierto Jorge Salvador y yo nos regresamos al departamento y nos pusimos a ver algunos episodios viejos de "Sex & the City". Me encanta esa serie, todos son taaaan frívolos, sexuales y a la moda. Pronto estrenarán la película y quiero ir a verla. ¿Qué nuevas aventuras tendrán estas chicas de Nueva York?, ¿de qué sirve la vida si no es para ser lo más banal y frívolo posible?.

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